Las altas temperaturas y la creciente humedad en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) han provocado la aparición masiva del barigüí.
Aunque a simple vista parece una pequeña mosca inofensiva, este insecto está generando preocupación entre los vecinos debido a su agresiva forma de alimentarse y las reacciones que provoca en la piel.
¿Qué es el barigüí y por qué aparece?
El barigüí es un pequeño insecto volador, también conocido como «mosca negra». A diferencia de los mosquitos comunes, su reproducción ocurre principalmente en zonas de agua corriente, como ríos y arroyos, y no en agua estancada. La «tropicalización» del clima en Buenos Aires ha facilitado su expansión hacia zonas urbanas del Conurbano.
La diferencia clave: No pica, muerde
Según especialistas consultados, la principal característica del barigüí es su método de alimentación.
- Muerde, no pica: El insecto no posee un aguijón, sino que utiliza su mandíbula para cortar la piel y succionar la sangre.
- Actividad: Son más activos durante el día, especialmente en las primeras horas del amanecer y durante el atardecer.
Síntomas y consecuencias
La «picadura» (mordedura) del barigüí suele ser mucho más molesta que la de un mosquito tradicional. Los síntomas incluyen:
- Dolor inmediato: La mordedura se siente en el momento y el dolor puede persistir por días.
- Inflamación y enrojecimiento: Deja manchas rojas intensas que a menudo se convierten en costras.
- Picazón y ardor: La irritación es muy fuerte, lo que aumenta el riesgo de infecciones si la persona se rasca.
- Reacciones alérgicas: En casos más graves, puede provocar fiebre o inflamaciones severas en la zona afectada.
Cómo prevenir sus ataques
Aunque el barigüí es resistente a algunos métodos tradicionales, se recomiendan las siguientes medidas:
- Repelentes: Aunque su efectividad es limitada frente a este insecto, se aconseja su uso frecuente.
- Vestimenta adecuada: Utilizar ropa de manga larga y pantalones largos de colores claros, ya que los colores oscuros atraen al insecto.
- Evitar zonas críticas: No permanecer cerca de arroyos o zanjas en los horarios de mayor actividad (salida y puesta del sol).
- Protección en el hogar: Colocar mosquiteros y mantener los ambientes libres de humedad excesiva.
¿Qué hacer ante una mordedura?
Si ya has sido atacado, los expertos recomiendan lavar la zona con agua y jabón, aplicar hielo para reducir la inflamación y utilizar cremas calmantes o antihistamínicas. Es fundamental evitar rascarse y, ante la aparición de una reacción alérgica fuerte, acudir inmediatamente a un centro médico.
