A través del Decreto 941/2025, el Gobierno reformó la Ley de Inteligencia Nacional. El personal de la SIDE podrá realizar aprehensiones y todas sus actividades pasan a ser formalmente «encubiertas».
El Gobierno nacional sorprendió este viernes con la publicación de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que redefine por completo el rol de los servicios de inteligencia en Argentina.
La norma no solo cambia organigramas, sino que otorga facultades operativas al personal de inteligencia que hasta ayer eran exclusivas de las fuerzas de seguridad policiales.
1. El punto más polémico: «Poder de policía» para los espías
El artículo más sensible del DNU habilita al personal de inteligencia a proceder a la aprehensión de personas en tres situaciones específicas:
- En casos de flagrancia (cuando se sorprende a alguien cometiendo un delito).
- En cumplimiento de un requerimiento judicial.
- Para proteger sus propias instalaciones y operaciones.
Aunque el decreto aclara que se debe dar «aviso inmediato» a las fuerzas policiales, este cambio rompe con el principio histórico de separación entre inteligencia y funciones represivas o de investigación judicial directa.
2. El nuevo del Sistema de Inteligencia Nacional (SIN)
La SIDE se consolida como el organismo rector, absorbiendo funciones y centralizando la información de diversas agencias que pasan a depender de ella de forma directa:
| Organismo | Función según el nuevo DNU |
| Servicio de Inteligencia Argentino (SIA) | Inteligencia exterior y recolección de datos estratégicos fuera del país. |
| Agencia Nacional de Contrainteligencia | Reemplaza a la Agencia de Seguridad Nacional; enfocada en amenazas externas y espionaje. |
| Agencia Federal de Ciberinteligencia | Se ocupará de la obtención de datos en el ciberespacio con fines estratégicos. |
| Centro Nacional de Ciberseguridad (CNC) | (Nuevo) Organismo técnico para proteger infraestructuras críticas del Estado. |
3. Actividades «encubiertas» por defecto
Otro cambio fundamental es que todas las actividades de inteligencia pasan a tener carácter expresamente encubierto. Si bien esto ocurría de facto, la formalización legal refuerza el secreto de Estado sobre las operaciones y complica el control parlamentario y judicial sobre los fondos reservados y las misiones en curso.
4. Disolución de la Inteligencia Militar
El decreto disuelve la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar (DNIEM). Sus funciones pasan ahora al Estado Mayor Conjunto (EMCO). El argumento oficial es «eliminar duplicidades», pero la oposición advierte sobre una posible militarización de la inteligencia interna bajo el mando directo de la cúpula militar cercana al Ejecutivo.
Reacción de la oposición y camino en el Congreso
La publicación del DNU ya generó un fuerte rechazo en el Congreso. Legisladores de la Coalición Cívica, el Socialismo y sectores del peronismo han solicitado la convocatoria urgente de la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia.
Los argumentos del rechazo:
- Inconstitucionalidad: Sostienen que una reforma de esta magnitud no puede hacerse por DNU, ya que afecta derechos y garantías constitucionales.
- Riesgo Democrático: El temor a que la inteligencia vuelva a utilizarse para el espionaje político interno, potenciado por la nueva facultad de detener ciudadanos.
El futuro de la norma: Para que el DNU pierda vigencia, ambas cámaras del Congreso (Diputados y Senadores) deberían rechazarlo. Mientras tanto, la SIDE ya comenzó el proceso de reasignación de personal y estructuras bajo este nuevo marco legal.
